LA REACTIVACIÓN ECONOMICA

 

Mucho se viene hablando hace algún tiempo de la reactivación de la economía de este apesadumbrado país, sin embargo no se ha podido hallar aún la formula mágica, que le permita al actual gobierno, a los gremios económicos, a los empresarios y a todos los interesados, iniciar el proceso de reconstrucción del modelo económico adecuado a las actuales circunstancias.

 

A continuación se presenta un consolidado de lo que a modo de algunos especialistas, debe ser la óptima combinación de eventos, los cuales desarrollados de manera coherente y simultánea, irían mejorando paulatinamente la calidad de vida humana y empresarial:

 

·        Disminución de los impuestos. Este procedimiento permitirá a las empresas un respiro profundo, una mayor generación de empleo y estímulo al sector productivo; bajar el impuesto de renta del 35 al 30% podría disminuir los ingresos del estado temporalmente, pero el efecto inmediato sería sicológico, ya que unas menores tasas impositivas siempre generan mayores recaudos a través de la concientización en la adecuada utilización y racionalización, amén de combatir la corrupción administrativa por parte del estado. Igualmente al disminuir el iva de tasas tan elevadas del 15 a un 10% produciría el mismo efecto, sin embargo, debemos ser consecuentes que se deberían terminar casi por completo las exenciones y exclusiones a dicho impuesto, esto compensaría de forma inmediata el aparente recaudo de impuestos. No debemos olvidar que las altas tasas de impuestos no hacen mas que generar fenómenos recesivos y lo que el país necesita es reactivarse.

·        Motivar la creación de incubadoras de empresas. Este es un nuevo concepto de administración y de economía, el cual viene presentando excelentes resultados en el sector privado, pero que infortunadamente no ha tenido eco  en el sector estatal, es una gran herramienta que permite enseñar a los ciudadanos a trabajar y desempeñarse como tal,  mediante un contínuo acompañamiento y asesoramiento, para al cabo de un período previamente establecido, brindarle la posibilidad al futuro empresario de ejecutar  lo aprendido.   

·        Sostener la baja en las tasas de interés. Mientras ellas permanezcan bajas, las organizaciones poseen la posibilidad de endeudarse a costos relativamente bajos, lo cual permite a los empresarios ser más competitivos a través de la consecución de recursos frescos que coadyuven en el fortalecimiento del capital de trabajo y del mejoramiento de la liquidez de las empresas.

·        Continuar con los estímulos a las exportaciones. Un aspecto a destacar en el actual gobierno, hecho éste que indudablemente mejorará de manera ostensible la balanza comercial, ya que no se concibe que país alguno posea una balanza negativa, es decir, que normalmente las importaciones superen las exportaciones, lo cual genera grandes dificultades, no solo cambiarias, sino también estructurales. Los países deben en todo caso procurar porque la balanza comercial siempre sea positiva, lo que a su vez mejora el bienestar empresarial exportador.

·        No desatender las importaciones. A pesar que la globalización económica en Colombia tuvo un proceso acelerado y que los resultados no han sido los esperados, no se puede desconocer que vivimos en un mundo y entorno globalizado, el cual nos ha abierto la posibilidad de interconectarnos comercialmente. Por tal razón. Es necesario darle la mano a los importadores, quienes hace algunos años han teniendo algunas dificultades, por serlo, pero no podemos olvidar que ellos han jugado un papel preponderante en el proceso de internacionalización y por este motivo, han sido protagonistas activos en el desarrollo comercial e industrial del país.

·        Estimular la producción agrícola. No se concibe que países eminentemente agrícolas, vayan perdiendo esta condición. Contemplar la posibilidad de importar café para consumo nacional, es de todas formas improcedente, sin embargo habrá que hacerlo, pues Colombia que se caracterizó por producir el café más suave del mundo y ser uno de los potenciales productores, parece que ya no seguirá siendo una potencia cafetera, además los productores han disminuido significativamente los extensos sembrados de café. Si a este proceso le agregamos los continuos desplazamientos de campesinos del campo hacia la ciudad, la situación del sector agrícola podría deteriorarse aún más. Es necesario brindar mayores garantías al campo y todos sus habitantes, de lo contrario, pronto tendremos un país eminentemente urbano.

·        Continuar los diálogos de paz. Es la única forma de brindarle confianza al sector privado y ante todo empresarial. Con paz, los inversionistas no temerían invertir sus dineros. Es importante que por todos los medios, se busque la reconciliación nacional, lo cual tendrá importantes repercusiones en los sectores comercial, industrial y de servicios, conllevando de por sí, a la recuperación de la confianza en el Estado y en la inversión, tanto nacional, como extranjera.

 

La reactivación económica es una realidad, los indicadores nacionales lo demuestran, no podemos perder el horizonte, aún con los problemas, en vía de solución, de algunos pocos desadaptados al margen de la ley.